Los Vinos / Celler Batea


Los vinos de Celler Batea responden a la cultura vitivinícola de nuestra tierra desarrollando el potencial de dos variedades que son parte fundamental de nuestra historia, la Garnacha Tinta y la Garnacha Blanca.

En la gran mayoría de nuestros vinos, desde vinos blancos secos pasando por vinos tintos hasta los vinos dulces de postre, la Garnacha Tinta y la Garnacha Blanca desempeñan un rol predominante debido a su buena polivalencia y aptitud para la elaboración de diferentes clases de vinos transmitiendo la personalidad de un entorno en el cual han sido cultivadas a lo largo del último milenio.

Un lugar en el que se respira vida

La Bodega


Es en el viñedo donde se hacen los vinos de Celler Batea aunque es en la bodega seleccionando la uva vendimiada el lugar donde toman forma. Depósitos de hormigón para vinos blancos y de acero inoxidable para tintos comienzan a ser llenados enfriándose los mostos a la espera del inicio de la fermentación.

Y es en ese momento, entre prisas y ajetreos, cuando la bodega empieza a cobrar vida respirándose vivos e intensos aromas frutales que tras un año de duro trabajo en el campo marcan el nacimiento de una nueva añada.

A camino largo, paso corto

El Tiempo


La paciencia es una de las palabras clave que más nos gusta en Celler Batea dándoles a nuestros vinos el tiempo necesario para que puedan desarrollar todo su potencial.

Bajo esta premisa la crianza se realiza en barricas de 300 litros de capacidad fundamentalmente de roble francés procedentes de diferentes tonelerías siendo usadas hasta un máximo de 7 años. Un cuidadoso manejo de los tiempos es fundamental con el objetivo de poder expresar nítidamente a través de nuestros vinos el entorno de donde proceden.